Soy de los que piensa que las cosas muchas veces no funcionan porque falta fiscalización, especialmente en materia de tránsito. Me he quejado muchas veces porque cada día observo innumerables situaciones que merecen ser sancionadas, y porque muchas veces peligra mi vida por el hecho de tener que caminar y cruzar calles. Hoy fue un día en que sucedió un nuevo hecho y me concedí una cantidad de tiempo para mirar en detalle lo que ocurrió.
Vengo de mi trabajo y circulo por la calle Almirante Latorre en dirección a Alameda alrededor de las 19.00 horas, o sea vengo de sur a norte por la vereda poniente. En la intersección con Alameda hay un letrero que prohibe doblar hacia Almirante Latorre a esos que vienen circulando por Alameda hacia el oriente antes de las nueve de la noche; pero poquisimos conductores hace caso y viran. Pero hoy no contaban con las astucia de Carabineros, quienes se encontraban en Almirante Latorre a unos cincuenta metros de la intersección parteando a esos que no obedecieron a la mujer que les avisaba que no virara. Así es. En Alameda había una fémina avisando por gestos y viva voz que no doblaran porque Carabineros estaba haciendo su pega.
Llegué a la esquina y no podía creer lo que veía. Además, no podía entender cual era la ganancia que obtenía ella al dar esos avisos. Se ponía al borde la acera de Alameda y gesticulaba; terminado con eso retrocedía unos pasos hacia Almirante Latorre y corroboraba si aún estaban infraccionando los verdes y volvía a su lugar de trabajo.
Después de tantas quejas y tantos problemas con los conductores por ese famoso viraje, por fín hoy se hacía presente la ley para ordenar el ambiente, pero había a metros de ellos alguien que estaba atornillando al revés lo cual permitía que los futuros infractores fuesen advertidos y retomaran el buen camino a pesar de no haber leído el tremendo letrero que les dice que no pueden virar.
Realmente no podía creer que esta mujer se prestará para ese tipo de cosas; pero lo hacía y gozaba con ello. Me mantuve cerca de treinta minutos observando y opté por dejar registro fotográfico de esta situación. Después de que se retira Carabineros, ella da por terminada su obra del día y se retira hacia el paradero del transantiago sobre la estación del metro República; los conductores continúan con lo habitual, viran tranquilamente hacia Almirante Latorre.










Lo que me extraña es...
...que la gente se queja tanto de la falta de recursos, por la cesantía, la explotación a los trabajadores y de todo lo susceptible de ser cuestionado... Me pregunto... Si fuera el mismísmo Estado quien solicitara a esta señorita que estuviera en el mismo punto y haciendo exactamente lo mismo, pero mentalmente sintiendo que colabora con la ciudadanía al impedir que se cometan infracciones, que podrían terminar en gravísimos accidentes... ¿Lo haría con la misma energía y entusiasmo? eso es lo raro. Porque como uno no puede atribuir intencionalidad a las acciones... bien se podría pensar que ella, solamente reemplazaba altruístamente a un letrero oculto o defectuoso que decía "no virar". ¿Verdad?
Buenas tardes, mundo patas pa'rriba.