Ha sido un mes de muchas actividades. Las que se destacan, entre otras, el famoso Festival de Viña del Mar, las de recuerdo del terremoto en la zona centro-sur de nuestro país –que muchos optaron por denominar 27F siguiendo la estupidez de los “yanquis”- hace un año atrás y, los famosos robos de cajeros desde las entidades bancarias o supermercados.
Dentro de las actividades festivaleras, predominó la lucha de canales de TV para dar rienda suelta a la lengua de estas personas –a quienes llaman opinologos- que muchas veces sólo trataban de mantenerse en pantalla en vez de aportar algo interesante y digno de escuchar y ver. Nos muestran una TV pobre de pensamiento e ideas y que pretenden sacar adelante con un par de pechugas o un predominante trasero -mismas que pasan a ser lo principal para dejar el festival como accesorio- para después proclamarlas como futuras reinas del festival y que prometen cosas –nunca antes vistas- para la captura de votos. Lástima que caigan en estas situaciones personas que no deben estar ahí (lo llaman diversidad).
Por otra parte –en lo que corresponde realmente al festival de la canción- las opciones que dejaron para competir no fueron las mejores. Sin ser un especialista en el tema –pero si una persona que gusta de la música- claramente la canción chilena en el campo internacional no tenía mucho peso e interpretada por una persona poco conocida. Parece que el festival aleja la participación de gente reconocida en el ámbito nacional que vaya con la intención de ganar –quizás, el festival ya no es competencia y sólo es una variedad de invitados internacionales que gozan de privilegios y están mezclados con unos que buscan abrirse nuevos caminos- lo que lleva a menospreciar la verdadera función del festival.
Para los que subieron al escenario a sacar una risa del “monstruo viñamarino”, la tarea que tuvieron les salió fácil a algunos y –a los que les costó un poco más- otros recurrieron al chileno rasca y picante dentro de ellos para salir adelante. Como humor local es aceptable, pero no se encuentra en un óptimo nivel para mostrarlo fuera de la casa. No encuentro bueno –lo encuentro muy malo- que el artista detenga su rutina para esperar una respuesta del público o para sacar una risa estúpida. Se le está pagando para que actúe y si bien lo hace, se le recompensará. No puede ser que entren al escenario buscando la figurita y que car´e raja la comiencen a pedir… lógicamente ayudados por los que animan el certamen y que varias veces apuran o inventan situaciones.
Entiendo que haya un recogimiento por los hechos que sucedieron a causa del terremoto en Chile. Nos dejó una marca profunda y que es mayor en aquellos que tuvieron pérdidas de vidas en su familia. Yo –sin tener que lamentar algún fallecimiento dentro de mi familia o pérdida material- aún no logro sacar completamente de mi cabeza lo sucedido aquella madrugada. Estoy en Santiago -en el piso 19- y cada vez que hay un temblor me produce un malestar en el estomago y la mente viaja rápidamente al pasado. Tenemos la mala suerte de sentir casi todos los temblores, mientras que los que están a nivel de piso no sienten nada… el último que sentimos fue el domingo 27 a las 22.30 horas.
Por eso, no entiendo como puede ser que se hagan programas de TV que empiezan a llenarte la cabeza con imágenes de terror, de desastre y otras, que re-recuerdan que viviste un terremoto. Cuál es la necesidad de mostrar una y otra vez, imagen tras imagen, lo que sucedió hace un año y que aún permanece imborrable en nuestra memoria. No creo que sea sano que continúen estos programas que buscan rating a costa de desastres. Los afectados en la zona sur, en el Maule, aún continúan viviendo el terremoto. Cada día, a cada instante tienen un temblor que les hacer recordar y revivir lo sucedido un año atrás, entonces, ¿para qué amenizar este sufrimiento con programas de este tipo? Realmente creo que no ayudan en nada.
Es un hecho fuerte que ocurrió y que afectó a muchísima gente –en mayor o menor medida- y que están tratando de asimilar de la mejor manera la situación para salir adelante. Podrían haber muchas formas de ayuda, pero los canales de TV deben dejar de continuar mostrando –para su beneficio- imágenes de terror y desastre.
Hoy en la mañana del lunes 28 febrero, en las noticias de TV informaban del robo de un cajero automático, que llegaron 3 ó 4 vehículos con 12 individuos y que utilizando la estrategia del lazo, bla, bla, bla.
No entiendo cuál es el límite de la información entregada por los noticieros. En cada despacho de los medios donde dan cuenta de un delito de este tipo, la cantidad de información entregada por los periodistas y la misma policía, hace que los datos entregados se transformen en una verdadera materia para delincuentes. Como simple mortal que mira las noticias de TV y sin ser delincuente, me entregan tanta información que perfectamente la puedo complementar con datos que yo puedo obtener y preparar un asalto. ¿Es necesario que me muestren el cable roto, el tipo y la medida de cable utilizado, el tipo de vehículo usado para romper los vidrios y para después arrancar y cargar un cajero?
Básicamente los noticieros –con el afán de entregar más información y supuestamente para defender la libertad de información- se han transformado en verdaderas escuelas remotas de los delincuentes, en valiosas fuentes de información y que les permite ir depurando sus técnicas.
Hace poco, vecinos de Nuñoa informaban de la instalación de un sistema de ayuda para prevenir la delincuencia en su sector. El periodista -como buen preguntón- buscaba información en los vecinos y éstos –orgullosos de ser entrevistados- entregaban hasta el más mínimo detalle de su sistema. Incluso aparece una vecina –con la cara a la pantalla- con un manojo de llaves, y se jactaba que correspondían a las casas de los vecinos de vacaciones y que le entregaban a ella para que prendiera las luces al anochecer e hiciera creer a los delincuentes que estaban habitadas. …PLOP
Sabido es que la delincuencia va un paso antes de la policía. Como pretenden detenerla si no hay un filtro –ni siquiera de la policía- para entregar a los noticieros. Y si lo hay… creo que no está funcionando… como muchas otras cosas.

Esta mañana, en la Red, en el programa Las Mujeres Primero, pretendieron (imaginen las comillas en el aire, porque tengo las manos en el teclado) enseñar movimientos de fuerza y artes marciales para proteger a las mujeres de un asalto a mano armada.
Preguntaban a los expertos: ¿Cuales son las partes débiles de los hombres? Nombraron las redondeces inferiores que ya todos conocemos y uno que otro rebuscado lugar (sin mapa) por el rostro, el cuello y las axilas.
Hasta ahí, pasaba la cosa, pensando en que generalmente los asaltantes son hombres. Pero, no faltó la iluminada, que recordó que también hay una que otra asaltante mujer y pregunta (para defenderse de una en mil): ¿Y cual es el lado débil de las mujeres?
Y sin ninguna censura ni criterio, los expusieron detalladamente en público, como si la televisión abierta tuviera un discriminador para que no la vean los delincuentes.
¡Nos dejaron el pelotas! Ya sé contra quién querellarme si me llegaran a asaltar usando las estrategias que les entregó el programa. ¡Es el colmo!
Te saludo cordialmente.
Prima
mui bien en lo que escribes sigue asi :D